Uno de los temas más importantes cuando estamos en operaciones es el estudio de tiempos. A pesar de que algunas personas afirman (erróneamente) que esto ya no se utiliza, lo cierto es que el estudio de tiempos sigue vigente, dado que es el insumo para montar capacidad, costos, planear la planta, implementar el indicador EGE, entre otras cosas.
Un buen estudio de tiempos debe considerar los siguientes aspectos:
- Caracterización del entorno productivo. Dependiendo del sistema de producción que tenga la empresa (y por producción me refiero tanto a plantas de manufactura como a plantas de servicio) es la forma de abordar el estudio. No es lo mismo tomar tiempos en un sistema de F.L.A.O. que en un sistema Job Shop, por ejemplo.
- Registrar los hechos. A veces las herramientas básicas no se utilizan adecuadamente, por ejemplo, los cursogramas analíticos. Incluso dentro de este solo formato se encuentran ambigüedades como mezclar hombre con material.
- Toma de tiempos. Siempre se piensa que los tiempos se toman únicamente con un cronómetro, pero hay diferentes técnicas para levantar la información tales como: estándares subjetivos, tiempos predeterminados, muestreo, etc.
- Análisis estadístico. En épocas de cuarta revolución industrial, con tantas herramientas al alcance, es imperdonable que solo se analice el promedio. Si no se hace un buen análisis de tiempos, estos no servirán para nada.
- Valoración del ritmo. Es una de las fuentes de ruido en un estudio dado que en ocasiones la persona que levanta los tiempos no tiene el criterio para poder saber cómo asignar esta valoración, es más, no conoce a profundidad las diferentes técnicas de valoración del ritmo que existen, incluso la mayoría de las personas solo conoce la valoración por velocidad.
- Cálculo de suplementos. Es otro dolor de cabeza, dado que en algunas ocasiones no se usan (no se asignan) y en otras se asigna desproporcionadamente. En cualquiera de los dos casos van a generar un problema. Si no se asignan, el estándar nunca será alcanzado. Si se asignan mal, estamos aumentando la ineficiencia (estamos bajando la productividad) desde un escritorio, lo cual es terriblemente grave. Esto sin contar de que aún algunos analistas trabajan con una tabla de suplementos que está obsoleta y completamente desactualizada.
- Tiempo estándar. Luego de tener todos los pasos anteriores cubiertos, se procede con el cálculo del tiempo estándar. Este tiempo no es simplemente el “promedio de los tiempos” como lo he visto en algunas organizaciones.
- Usos. Tomar tiempos sin llevarlos a un modelo, es “perder el tiempo”. Suena paradójico, pero es cierto. Un estudio de tiempos debe traducirse en un modelo de capacidad, un modelo de costos, un modelo de planeación, un modelo de balanceo de línea, un modelo de simulación, etc.
En conclusión, el estudio de tiempos sigue siendo fundamental para las empresas, siempre y cuando se realice correctamente. Próximamente desarrollaré cada punto en un artículo separado para ahondar en algunos detalles que son importantes no pasar por alto, además en época de cuarta revolución industrial, la forma de levantar los tiempos no puede ser a punta de cronómetro y tablita para después llevarlos simplemente a una hoja de cálculo, hay que agregar valor.

