Caracterización del entorno productivo

Continuando con el tema de métodos y tiempos, hoy les comparto este breve artículo en el que se aborda una de las fases más importantes del estudio: la caracterización del entorno productivo (o del sistema de producción). Aunque muchas veces se pasa por alto, esta etapa es fundamental. Desde aquí se define el rumbo del estudio: si se realiza correctamente, se construye una base sólida; si se omite o se hace de forma inadecuada, es muy probable que todo el análisis pierda validez.

¿Y el sistema de producción?… bien gracias.

Antes de comenzar cualquier estudio de medición de tiempos es muy importante caracterizar el entorno productivo (o sistema de producción). Si no se tiene claro este, los tiempos no tendrán valor y literalmente se habrá perdido el tiempo invertido en el estudio.

Se tienen identificados en la literatura 7 sistemas de producción (cuando hablo de sistema producción me refiero a sistemas de manufactura o servicio), los cuales son en su orden:

  • Sistema de producción Job Shop.
  • Sistema de flujo en lotes.
  • Sistema de manufactura flexible.
  • Sistema de flujo lineal acompasado por operario.
  • Sistema Justo a Tiempo.
  • Sistema de flujo lineal acompasado por equipo.
  • Sistema continuo.

Dado que cada sistema tiene sus particularidades (palancas de fabricación y salidas de fabricación), es transcendental que el analista que levante el estudio de tiempos tenga claro cuál o cuáles de estos sistemas conviven en la empresa. En muchas organizaciones conviven varios sistemas simultáneamente, dependiendo de la naturaleza de lo que se realiza. Por ejemplo, una configuración clásica sería la siguiente:

  • Área metalmecánica: Sistema de flujo en lotes.
  • Área de ensamble: Flujo lineal acompasado por operario.
  • Área de mantenimiento: Job Shop.

En ese orden de ideas, el analista debe caracterizar muy bien cada sistema, debido a que varía la forma de levantar la información en función del sistema que se está midiendo. Por ejemplo, en un sistema de flujo lineal acompasado por operario la estandarización permite tomar muestras fácilmente y en una buena cantidad. Allí la variación de tiempos será baja debida precisamente a la alta estandarización de las tareas. Cosa muy diferente en un sistema Job Shop en el cual hay exagerada variabilidad en las actividades, debido a que en ocasiones lo que se produce solo llega una vez en la vida. En estos sistemas es aconsejable formar grupos (ojalá basados en datos estadísticos) y tener presente que la variación de los tiempos será alta precisamente por la diversidad de tareas que se hacen.

En conclusión, lo primero que debe hacerse en cualquier estudio de tiempos es caracterizar el entorno productivo para definir la estrategia con la que se realizará la toma de tiempos. Esta parte es fundamental y es propia de cualquier proyecto. Por ejemplo, si hablamos de analítica, se suele usar el método CRISP, en el cual la primera fase es comprender el negocio. Desde el enfoque de tiempos, comprender el negocio es similar a comprender el o los sistemas de producción que maneja la empresa. Omitir este paso es fatal para los resultados que se esperan del estudio.